¡ Descubre nuestro Entorno !

En esta sección le mostramos una breve descripción de los lugares más emblemáticos que puede visitar y que se encuentran a escasos kilómetros de nuestro complejo de turismo rural. La Mezquita de Córdoba, con su espectáculo de luz y sonido, el Alcázar de los Reyes Cristianos, Baeza o Úbeda. Todas estas poblaciones la van a permitir conocer, mediante rutas que no están a más de una hora. Un sinfín de actividades donde puede unir el descanso en un alojamiento de turismo rural con nuestro spa y con el atractivo turístico de estas poblaciones que abajo les mostramos.

Nuestro Entorno

La presencia humana se remonta a la Edad de los Metales (S.III a.C.).

La Edad Antigua se constata en la explotación de los minerales de la zona (sobre todo cobre, estaño y plomo) de Venta del Charco, Cerro del Águila, Mañuelas, Azuel - Tesorillo de Azuel - y Almadenejos. Ya en la Baja Edad Media (1397), Enrique III concede a la ciudad de Córdoba doce ventas francas en los caminos que iban de Almodóvar del Campo y la actual Ciudad Real por Adamuz y El Villar, algunas de las cuales se situaban en el futuro término de Cardeña (Venta de Los Locos, Venta Velasco, Venta de la Cruz, Venta del Cerezo, Ventas Nuevas). En el camino de Montoro a Fuencaliente, que cruzaba una zona despoblada del Noreste, surgieron las Ventas de la Chaparrera, Venta del Charco, Venta Nueva de San Antonio, Cardeña, El Cerezo y Azuel, documentadas al menos ya en el siglo XVI y englobadas en el entonces término de Montoro. Es alrededor de estas ventas el lugar en el que se aglutinan los colonos que desde el siglo XVIII comenzaron a roturar el terreno, donde se conformarán los actuales núcleos de población. En 1930 un proceso independentista culmina con la segregación de Cardeña, Azuel y Venta del Charco del Ayuntamiento de Montoro, constituyéndose entre los tres núcleos de población el Ayuntamiento más joven de la provincia de Córdoba.

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Datos de Interés

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Cardeña es un municipio español de la provincia de Córdoba, Andalucía. En el año 2005 contaba con 1.761 habitantes.

Las primeras ocupaciones sedentarias corresponden al inicio de la Edad de los Metales, en la Edad del Cobre, entre el 3000 y 2500 a. C. En el caso de Cardeña parece probable que sus primeros pobladores se establecieron por la riqueza de minerales en su término municipal, pues los restos encontrados suelen ir acompañados de restos mineros. Al NE de Torrubia hay un filón de cobre, conocido y explotado, al menos desde la época romana. En 1930 un proceso independentista, gestado desde Cardeña, culmina con la segregación de Montoro y la constitución del primer Ayuntamiento, siendo el municipio más joven de la provincia de Córdoba.

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Datos de Interés

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Cuando, desde el Valle del Guadalquivir el viajero se enfrenta a las tierras de la Sierra de Cardeña y Montoro se topa con un empinado escalón que, una vez superado, alarga el horizonte por la dehesa pedrocheña en un alarde de calma y serenidad.

  Este espacio natural, situado en el vértice noreste de la provincia de Córdoba, paso obligado entre el Valle del Guadalquivir y Castilla, era hasta hace poco más de un siglo una continua masa forestal salpicada de ventas y posadas. Durante el siglo XIX, para ganar tierras de cultivo, se rozó el monte transformándolo en una joven dehesa, prolongación de la vecina de Los Pedroches, donde campean el cerdo ibérico y vacas de raza autóctona (retinta y avileña).

  Mientras que en la dehesa predominan grandes bolos de formas alargadas o “lomos de ballena”, como los presentes en las aldeas de Azuel y Venta del Charco, en los extremos de la dehesa, los ríos Yeguas y Arenoso han creado un reborde montañoso, abrupto, donde sus aguas se encajan creando paisajes espectaculares.

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  En general, la vegetación que domina está compuesta por un bosque mixto de encina, alcornoque y, cuando la humedad es mayor, quejigo y un singular roble melojo. En los rebordes de la dehesa central, al hacerse más complejo el relieve, solana y umbría condicionan la vegetación presente: coscoja, jarales y acebuches dejan lugar en umbría a madroños, brezos durillos y cornicabra. Ciervos y gamos pastan aquí bajo la atenta mirada de un buen elenco de rapaces -águila imperial ibérica y real, buitre negro y leonado-, y cigüeña, tanto común como negra. En el monte más cerrado, junto al jabalí aparecen otras especies de interés como lince, tejón, zorro meloncillo, gineta y búho real.  

Por el sur aparece un olivar histórico, hoy ecológico, que cobija oveja segureña trashumante y da paso según ascendemos a un bosque de pino piñonero y resinero que coloniza el tránsito definitivo a la dehesa, lugar con amplia presencia de rabilargos, urracas y críalos. En los dos principales ríos del parque natural hay una interesante población de nutria que comparte hábitat con mirlo acuático, martín pescador y galápago leproso.  

Capítulo de interés es la presencia de hongos y setas, pues junto al níscalo aparecen otras variedades como pie azul, gallipierno y turma de tierra; aunque el verdadero protagonista micológico del parque natural es el faisán de jara.  

Sobre el Guadalquivir, a modo de atalaya que controla el importante cruce de caminos sobre el que se sitúa, Montoro es el máximo exponente monumental de este espacio: la Casa Ducal, las parroquias de Nuestra Señora del Carmen y San Bartolomé o el edificio de Las Tercias, Museo del Olivo, son solo una muestra que se complementa con la arquitectura popular de las aldeas, como Venta el Charco, y las molinas, viejas almazaras levantadas sobre una roca roja, la molinaza. Hay también artesanos que siguen haciendo de lo que da la tierra una obra de arte; así aparecen maestros de la miel, mazapán, esparto, corcho,…, y hasta del calzado más artesano.   La presencia de suaves pendientes determina un escenario excelente para la práctica del senderismo, pero también para realizar rutas ecuestres y de cicloturismo aprovechando en su caso puentes, como el de Las Donadas, o viejas calzadas romanas que surcan estas tierras. Según ascendemos, donde el control de los caminos es fundamental, la historia ha ido moteando de bastiones los oteros, como es el caso del castillo de Azuel o las atalayas de las Mañuelas y El Escorial. Pero es la arquitectura menor, como herramienta de la economía, la que identifica a la dehesa, apareciendo por doquier abrevaderos, vallas y bardales realizados con la dura materia prima que la soporta: el granito.   El pantano de las Tejoneras, a poco más de seis kilómetros de Cardeña, permite que los amantes de la observación de las aves encuentren aquí un enclave de sumo interés. Para los que buscan sosiego, el tránsito otoño-invierno es interesante por la recogida de setas o la observación de la berrea, que el amante de las tradiciones puede combinar con la apreciación de la cría del cerdo ibérico en la dehesa y la visita a un centro de transformación de sus carnes.

Córdoba

Córdoba es una ciudad de Andalucía, España, capital de la provincia homónima, situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena. Es la tercera ciudad de Andalucía más grande y más poblada tras Sevilla y Málaga. Hoy es una ciudad de tamaño medio, en cuyo casco antiguo aún podemos contemplar edificaciones con elementos arquitectónicos de cuando Córdoba fue la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana, o de la provincia Bética durante el Imperio romano y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la península ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X, siendo la ciudad más grande, culta y opulenta de todo el mundo.1 Las mezquitas, las bibliotecas, los baños y los zocos, abundaron en la ciudad, gestándose las bases del Renacimiento europeo. Durante la larga Edad Media europea, en "Corduba" florecieron las letras y las ciencias. La ciudad contó con multitud de fuentes, iluminación pública y alcantarillado, durante la época de mayor esplendor califal. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Diez años antes, en 1984, lo había sido la Mezquita-catedral de Córdoba.2 Fue candidata a la capitalidad cultural europea para el año 2016, siendo finalista para representar a España.3 Además la Fiesta de los Patios Cordobeses fue designada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en diciembre del 2012.4 Córdoba ha sido el lugar del nacimiento de tres grandes filósofos: el estoico romano Séneca, el musulmán Averroes y el judío Maimónides. También nacieron en Córdoba los poetas Lucano, Ibn Hazm, Juan de Mena,Luis de Góngora y Ángel de Saavedra, también conocido como el Duque de Rivas. 266px-Puente_romano_y_mezquita
La Mezquita-catedral de Córdoba,1 2 antes «Santa María Madre de Dios» o «Gran Mezquita de Córdoba», actualmente conocida como la Catedral de la Asunción de Nuestra Señora de forma eclesiástica, o simplemente Mezquita de Córdoba de forma general, es un edificio de la ciudad de Córdoba, España. Se trata de uno de los monumentos más importantes de la arquitectura islámica en España, así como del más emblemático ejemplo de arte omeya hispanomusulmán. Desde el siglo XIII y hasta la actualidad es un templo católico, la iglesia catedral de la diócesis de Córdoba. Está declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad como parte del centro histórico de la ciudad.3 Se empezó a construir como mezquita en el año 785, tras la invasión musulmana de la península Ibérica, en el lugar que ocupaba la basílica visigótica de San Vicente Mártir, el templo cristiano más importante de la ciudad. El edificio fue objeto de ampliaciones durante el Emirato de Córdoba y el Califato de Córdoba. En 1238, tras la Reconquista, se llevó a cabo su consagración como catedral con la ordenación episcopal de su primer obispo, Lope de Fitero.4 En 1523 se realizó la mayor alteración del monumento con la construcción de una basílica cruciforme renacentista de estilo plateresco en el centro del edificio musulmán. Hoy todo el conjunto constituye el monumento más importante de Córdoba, y también de toda la arquitectura andalusí, junto con la Alhambra. Con 23 400 metros cuadrados, fue la segunda mezquita más grande del mundo en superficie, por detrás de la Mezquita de La Meca, siendo sólo alcanzada posteriormente por la Mezquita Azul (Estambul, 1588). Una de sus principales características es que su muro de la qibla no fue orientado hacia La Meca, sino 51º grados más hacia el sur, algo habitual en las mezquitas de al-Ándalus. El edificio alberga el cabildo catedralicio de la Diócesis de Córdoba, además está prohibido cualquier culto colectivo o rezo organizado no católico.5 Está declarado Bien de interés cultural en la categoría de monumento2 y es también uno de los espacios turísticos más visitados de España y se le ha considerado el primero de los 12 Tesoros de España.6 Ha sido premiado como el mejor sitio de interés turístico de Europa y sexto del mundo. 300px-Mezquita_de_Córdoba_desde_el_aire_(Córdoba,_España)
Córdoba vivió una época esplendorosa cuando tres pueblos (cristiano, judío y musulmán) con sus religiones correspondientes convivían pacíficamente, ofreciendo al mundo ejemplo de tolerancia e inteligente civilización. Las tres lenguas de babel se las ingeniaban para coexistir y cada pueblo para rezar en armonía y en sus propias lenguas a su dios. Caminando por la Judería, por la Calle de los Judíos encontramos en la actualidad una magnífica estatua en bronce dedicada a Maimónides, el gran filósofo y médico judío cordobés. Él buscaba la verdad, el sentido de la vida, buscaba el conocimiento, la razón que permite a los hombres ser mejores. Maimónides rechazaba la fe ciega en credos, en ese fanatismo que anula toda libertad de pensamiento y de acción. Maimónides disfrutaba de esa Córdoba de la libertad, del respeto del otro. La mayoría del pueblo judío vivía entonces bajo gobierno del Islam, y fue entonces cuando se inició el largo y brillante período de la simbiosis judeoárabe de Córdoba. Durante los cuatro siglos de hegemonía Omeya, las actividades culturales, artísticas y comerciales de los musulmanes hicieron de Al-Ándalus el país el más culto de Europa. Los historiadores hablan con admiración de Córdoba, capital del Califato Omeya, que se convirtió en un magnífico centro cultural con sus lagos y parques, palacios rutilantes y mezquitas. La corte atrajo y ejerció su mecenazgo sobre poetas y filósofos, hombres de letras y ciencias. Durante el siglo X Córdoba fue el mayor centro económico y cultural de Occidente y un ejemplo de convivencia entre diferentes culturas, judíos, cristianos y musulmanes. En el 756 el Omeya Abd-al-Rahman I, convirtió a Córdoba en la capital de la España musulmana y durante los siguientes 250 años se convirtió en uno de los mayores centros comerciales e intelectuales del mundo. En el 929, Abd-al-Rahman III, proclamó el califato y la ciudad alcanzó su máximo esplendor en rivalidad con Damasco y Bagdad, centros de gran prosperidad económica e intelectual. A partir del siglo XI, con la desintegración del poder musulmán en España, parte del logro cultural de Córdoba se perdió, aunque permaneció como centro de literatos y eruditos. En el siglo XII destacó la actividad de los filósofos Averroes y Maimónides. En 1236 Fernando III el Santo tomó la ciudad y la integró en el Reino de Castilla. Córdoba fue y sigue siendo aún hoy un ejemplo vivo de realidad multicultural y multiétnica, un reflejo de lo que ha sido su historia bimilenaria, trazada a partir de diversas civilizaciones, culturas, religiones, filosofías e ideologías que han forjado, pese a algunos periodos de intransigencia y persecuciones, la imagen de una ciudad en la que es posible la convivencia entre gentes diversas que pertenecen a razas distintas, practican religiones diferentes y tienen variadas ideologías. 220px-Cordoba-Straße10
El Alcázar de los Reyes Cristianos, es un edificio de carácter militar ordenado construir por el rey Alfonso XI de Castilla en el año 1328, sobre construcciones anteriores (el Alcázar andalusí, antes residencia del Gobernador Romano y la Aduana, ubicada en uno de los márgenes del río Guadalquivir), en Córdoba, España. El conjunto arquitectónico tiene un carácter sobrio en su exterior y espléndido en su interior, con los magníficos jardines y patios que mantienen una inspiración mudéjar. El Alcázar está declarado Bien de interés cultural desde el año 1931.1 Forma parte del centro histórico de Córdoba que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Alcázar_de_los_Reyes_Cristianos_(14149424950)
Montoro es un municipio español de la provincia de Córdoba, Andalucía. En el año 2013 contaba con 9801 habitantes. Su extensión superficial es de 586.1 km² y tiene una densidad de 16,4 hab/km². Suscoordenadas geográficas son 38º 01' N, 4º 22' O. Se encuentra situada a una altitud de 195 metros y a 41 kilómetros de la capital de provincia, Córdoba. El casco urbano se ubica a 195 msnm, en la zona de contacto de Sierra Morena con la campiña, emplazado sobre un promontorio en el interior del meandro encajado que aquí forma el río Guadalquivir. Desde el año 2013 el meandro del río Guadalquivir a su paso por Montoro cuenta con la categoría de Monumento Natural, el río forma una curvatura muy acusada, que se encajona en los materiales paleozóicos de las estribaciones de Sierra Morena, lo que representa uno de los mejores ejemplos de meandro epigénico a escala nacional. Este tramo del río forma parte de un Lugar de Interés Comunitario (LIC) y constituye la entrada por el sur al Parque Natural Sierras de Cardeña y Montoro, encontrándose ubicado en una posición privilegiada, ya que desde el mismo puede divisarse la población de Montoro, declarada Conjunto Histórico Artístico desde 1969.1 Su término municipal ocupa 581 km² aproximadamente, comprendiendo tanto zonas de sierra al norte, como la vega y la campiña al sur. Una gran extensión de su zona norte es un espacio natural protegido, pues forma parte del Parque Natural Sierra de Cardeña Montoro. La presencia de asentamientos humanos en Montoro está atestiguada mediante restos arqueológicos desde época prehistórica.
Peine de Marfil del Llanete de los Moros, Montoro.
Como núcleo urbano se especula con la posibilidad de que fuese una fundación de los colonizadores griegos, quienes la habrían denominado Aypora o Eipora, aunque esto no se ha podido demostrar fehacientemente. Sí que está plenamente demostrada la existencia de un núcleo ibérico en el Llanete de los Moros, donde las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz estructuras arquitectónicas y ajuares funerarios, actualmente expuestos en el Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, con sede en la capital. Estos restos están fechados en torno a los años 4500-5000 a. C. A finales del siglo III a. C. la ciudad de Epora se ve inmersa en la Segunda Guerra Púnica, que la llevará a firmar un foedus con la República romana en torno al 206 a. C.; junto con Gades, será una de las civitas foederata de la Bética, lo cual da muestra de su importancia, en especial hacia finales del siglo I a. C. Epora se localiza en el trazado de la Vía Augusta y es nombrada tanto en el Itinerario de Antonino como en los Vasos Apolinares. De este período destaca una escultura thoracata expuesta en el museo local, así como varias inscripciones. Tras el período visigodo y musulmán, la ciudad es conquistada definitivamente por el rey cristiano Fernando III el Santo el día de San Bartolomé (24 de agosto) de 1238, según unos autores, o de 1240 según otros. De ahí que este santo fuese nombrado patrón de la ciudad y titular de su iglesia parroquial. Perteneció al Concejo de Córdoba hasta que a mediados del siglo XVII pasó a manos del marqués de El Carpio, Luis Méndez de Haro y Sotomayor, a cuya casa nobiliaria perteneció hasta que en el siglo XIX se abolieron los derechos señoriales. El comportamiento de sus vecinos durante la invasión napoleónica le valió el título de "Muy Noble, Leal y Patriótica" ("Muy Noble, Leal y Patriótica Ciudad de Montoro"). Tras conocer los habitantes de Montoro los abusos cometidos por los franceses en Córdoba capital, decidieron una estrategia de engaño, que haría creer a los franceses que eran bien recibidos en Montoro, para a continuación acabar con cuantos pudiesen. Varias veces se repitió esto con el resultado de que Montoro fue el único punto independiente en toda España que los franceses dejaron en su retaguardia. No obstante, esta situación de "isla en tierra" le costó no pocas vidas y un gran bajón en la productividad y la natalidad, quedando la población muy reducida. Sólo tras más de 30 años (hacia 1840), la población había recuperado su valor de 1808. 12

Jaén

JAEN

Jaén es una ciudad y municipioespañol de la comunidad autónoma de Andalucía, capital de la provincia homónima. Ostenta el título de «Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jaén, Guarda y Defendimiento de los Reynos de Castilla» y es conocida como la «capital del Santo Reino».4 Cuenta en 2012 con una población de 116 731 habitantes según el INE,5 lo que supone aproximadamente una sexta parte de la población de toda la provincia. La ciudad se enmarca dentro del área metropolitana de Jaén de la que es cabecera, y absorbe un tercio de la población total de la provincia de Jaén. Su superficie es de 424,30 km².6 También es sede del partido judicial número 1 de la provincia7 y de la diócesis homónima.

Se alza al pie del cerro de Santa Catalina, con calles empinadas y de pronunciadas pendientes que definen su urbanismo, ensanchándose hacia las zonas más llanas y amplias de los nuevos barrios y bulevares. En sus alrededores abundan fértiles tierras de cultivo, y extensos olivares que cubren gran parte de su término.Hacia el sur y el sureste se encuentran las sierras de Jaén y Jabalcuz, y al norte se abre el llano del río Guadalbullón, que pasa a muy corta distancia de la ciudad.

Debido a su situación, Jaén ha tenido una gran importancia estratégica, habiéndose encontrado en su núcleo urbano varios de los asentamientos humanos más antiguos de Europa.8 Del mismo modo, tuvo gran importancia en la historia de al-Ándalus y del Reino de Castilla.

La actividad económica más importante de la provincia de Jaén es la producción de aceite de oliva, siendo la mayor productora mundial, lo cual queda patente bajo el lema que recibe la ciudad, como «Capital mundial del aceite de oliva». En este sentido, la ciudad alberga desde el año 1983 y de forma bienalExpoliva, una feria internacional de referente mundial dedicada al sector del aceite de oliva e industrias afines, celebrada actualmente en la Institución Ferial de Jaén.9 No obstante, la economía también está basada en el sector servicios, la administración, la industria agrícola y alimentaria, la construcción, y un incipiente turismo cultural.

Entre su patrimonio histórico-artístico cabe destacar la catedral de la Asunción de la Virgen, el castillo con sus tres alcázares, los Baños Árabes y el emblemático Monumento a las Batallas, situado en la céntrica Plaza de las Batallas, que conmemora la batalla de Las Navas de Tolosa y la batalla de Bailén, ambas acaecidas en la provincia de Jaén.

Las fiestas populares más representativas de Jaén son las «Lumbres de San Antón», que se celebran la noche del 16 al 17 de enero.Durante esa noche se corre la Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón.En octubre se celebra la feria de San Lucas. Su origen data del siglo XIV, siendo su día grande el 18 de octubre. Especial mención tiene la Semana Santa de Jaén, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional,10 teniendo gran expectación la procesión de «El Abuelo», durante la madrugada del Viernes Santo.

Úbeda es una ciudad española y un municipio de la provincia de Jaén, capital de la comarca de La Loma de Úbeda, en la comunidad autónoma de Andalucía. La ciudad, junto a la cercana Baeza, fue declaradaPatrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3 de julio de 2003, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico.2 Llamada «la ciudad de los cerros», Úbeda está enclavada sobre una eminencia en la famosa comarca de La Loma, volcada hacia el valle del Guadalquivir, frente a la imponente Sierra Mágina, y cerca del centro geográfico de la provincia. Constituye un importante centro de atracción, cuenta con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), delegaciones de Hacienda y de la seguridad social, juzgados, capitanía de zona, Centro del Profesorado (CEP),3 etc., derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucía. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una población flotante de más de 200.000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella. Su riqueza de hoy corresponde a su esplendor antiguo. Úbeda vive principalmente del sector terciario, el comercio y la administración, que ocupan el 49% de la población activa. Pero además el peso de la agricultura es enorme, siendo el centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera, y uno de los mayores productores y envasadores de la provincia de Jaén de aceite de oliva, piedra angular de toda su economía. De hecho, la comarca de La Loma viene siendo la mayor productora mundial, con un 15% de toda la producción aceitera mundial. Otras actividades complementarias son la industria, la ganadería y un incipiente turismo cultural. Iglesia_del_salvador_ubeda_001
Baeza es un municipio de España, la ciudad capital1 de dicho municipio y cabeza del partido judicial homónimo. Se encuentra en el mismo centro geográfico de la provincia de Jaén (al noreste de la Comunidad Autónoma de Andalucía) enclavada en la comarca de La Loma de la que se considera su capital occidental. En la actualidad es conocida por su ingente producción olivarera, su abundante legado monumental (habiendo sido declarada, junto a Úbeda, ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco),2 y por ser sede universitaria desde el siglo XVI, albergando hoy día una de las sedes de la Universidad Internacional de Andalucía. Denominada "Nido Real de Gavilanes" por el romancero, fue un punto clave en la conquista de al-Ándalus por los reyes cristianos; pasando definitivamente al reino de León en 1227. Atalaya sobre el Guadalquivir, la posesión de su alcázar (considerado como inexpugnable) aseguró la retaguardia leonesa, a la vez que supuso una amenaza constante para los reinos islámicos situados al oeste y al sur del Guadalquivir; una amenaza que se hizo efectiva durante los más de dos siglos de lucha fronteriza que separaron la incorporación de Baeza al reino de Castilla y la caída del reino nazarí de Granada (1492). Durante el período de gran crecimiento demográfico y económico que supuso la mayor parte del siglo XVI, y aún en parte del XVII, Baeza construyó sus edificios públicos y administrativos con alto sentido de capitalidad y con la más alta dignidad, en 1943 se funda en Baeza la academia de la escala básica de suboficiales de la guardia civil constituyendo así junto con las construcciones eclesiásticas, un tejido urbano caracterizado por una monumentalidad que ha dado a la ciudad un encanto evidente a los ojos del visitante actual. 266px-Baeza_02